Sara CIRIA
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HUESCA.- Las jornadas "Aragón, educación y libertad" en el centenario de Francisco Ferrer i Guardia terminaron ayer con la presentación de una edición facsímil del periódico Nuevo Aragón. Además, Antonio Bernat, director del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Zaragoza, impartió la charla "Francisco Ferrer i Guardia: un centenario incómodo. Materiales para el debate". Nuevo Aragón fue un periódico editado en Caspe de enero a agosto de 1937. Al director del Museo Pedagógico, Víctor Juan, le pareció oportuno rescatar para estas jornadas la edición del 9 de marzo, en la que Paco Ponzán, Evaristo Viñuales, José Mavilla y Miguel Chueca publican artículos de homenaje a Ramón Acín. Todos ellos tuvieron mucha relación con el pedagogo oscense y vidas llenas de momentos épicos y casi novelescos. Evaristo Viñuales, firmante del artículo "Acín, pedagogo", se suicidó en el puerto de Alicante, tras ver cómo se alejaba el último barco lleno de republicanos españoles. Ponzán escribió en su testamento, en un campo de concentración alemán, que deseaba ser enterrado junto a Ramón Acín, un anhelo que no pudo hacerse realidad. Víctor Juan reconoce su gran implicación personal en un proyecto que surgió el pasado 3 de marzo, en una reunión preparatoria de las jornadas. Tras comprobar que el Museo de Huesca no conservaba el ejemplar íntegro del periódico, consultó con Julián Casanova, Antonio Peiró y profesores universitarios que habían trabajado el tema. Todo le dirigía al Archivo de la Guerra Civil en Salamanca, pero antes consultó con Alberto Serrano Dolader, periodista originario de Caspe que casualmente lo tenía. Al día siguiente, cinco de marzo, Vicente Juan acudió a primera hora de la mañana a recogerlo a su casa. Ayer recordaba cómo, llenos de ilusión, él y su hija buscaron en sus páginas, y la emoción fue enorme cuando descubrieron que también había en el periódico una colaboración de Palmira Plá, maestra que dirigió las colonias escolares y tuvo un hermoso e imposible amor con Paco Ponzán. El pequeño "milagro" de verlos juntos a todos se había cumplido. El Museo Pedagógico ha editado dos mil ejemplares de este facsímil, que se presenta en una carpeta en la que Víctor Juan relata cómo fue el hallazgo del periódico, un cuento con final feliz en el que Ramón Acín, Paco Ponzán y Evaristo Viñuales vuelven a estar juntos. Pero ahí no se acaba la historia. "El final perfecto fue cuando fui a devolverle el original a Alberto Serrano y me lo regaló", contó agradecido. Los participantes en las jornadas también se "regalaron" ayer un ejemplar lleno de significado que además del homenaje a Acín contiene información del frente y noticias tan curiosas como que "en La Almolda habían recogido cinco mil huevos" que iban a trasladar a Madrid. "Es un proyecto que me ha quemado en las manos, desde el mes de abril", asegura Víctor Juan. Confiesa además que se permitió un último regalo: "Desde la imprenta cogí una caja, llamé a Ana García Bragado Acín, hija de Katia y nieta de Ramón Acín. Ella acudió al museo con su hija Blanca, y el regalo fue leerle el texto que escribí para explicar el sentido de este proyecto. Ella se emocionó mucho; yo más". UN CENTENARIO INCÓMODO Antonio Bernat disertó ayer sobre la "incomodidad" del centenario y de lo que el pensamiento de Ferrer i Guardia puede aportar en la actualidad. "No podía pasar inadvertido el centenario de una figura con tanta proyección internacional, aunque ha sido bastante silenciado en España", señaló. Bernat habló de la "incomodidad de los que se sienten herederos del nacionalismo catalán burgués, que en su proceso miraron a otro lado". Además de las incomodidades históricas, Bernat se mostró preocupado por "la segunda muerte de Ferrer y el pensamiento libertario en la educación". El ponente se refirió a los "estrategas de la mistificación, que separan el programa político del programa técnico", aceptando solamente el segundo. En opinión de Bernat tampoco favorecen los sectores identitarios catalanes que se han querido apropiar de su figura. "Dicen que Ferrer es una pedagogía catalana, cuando es algo universal. Nada más alejado de Ferrer que lo tribal", aseguró. Además, advirtió sobre cierta "manipulación semántica", que confunde pedagogía libertaria con educación libertaria. La primera "es una práctica que defiende la libertad absoluta y la supresión de normas", que no tiene nada que ver. La pedagogía supone "una antropología, una concepción del mundo que es la que tiene Ferrer i Guardia". Bernat aseguró que principios que Ferrer defendió, como la coeducación, no están ni mucho menos conseguidas. "Sigue habiendo redes de exclusión dentro de las propias instituciones, y no por mezclar niños y niñas está todo conseguido", señaló. Sobre el empleo de la denominación "Semana Trágica", matizó que los fallecidos eclesiales fueron sólo tres. "No fue tan trágica para la burguesía catalana, y se respetaron las fábricas", sin olvidar que Ferrer fue juzgado y condenado como instigador, sin tener nada que ver y ante el silencio de todos. En clave de hoy, pidió "no hurtar el debate sobre educación y libertad contra el reformismo pedagógico", porque "no se puede separar el programa político del aspecto técnico, porque hicieron las cosas enmarcadas en una determinada concepción del hombre". |
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